Modo de Uso e Indicaciones
La amoxicilina (amoxicilina trihidrato) se utiliza principalmente para el tratamiento de infecciones bacterianas en diversos sistemas del cuerpo, incluyendo el tracto respiratorio superior e inferior, la piel y las estructuras subcutáneas, la genitourinario, y las órdenes dentales. Su actividad antibacteriana se debe a la inhibición tres-dimetilglutamilo-piridoxilo-synthetase (D-Glu-PTP) y la enzima beta-lactamasa, lo que resulta en la inactivación del traslocador de peptidoglicano. La amoxicilina también produce una vasodilatación periférica al inhibir la liberación de histamina y el ácido cítrico, lo que puede contribuir a su eficacia en infecciones leves a moderadas. La amoxicilina puede ser administrada en combinación con otros medicamentos antimicrobianos, como la clavulanato de potasio, para ampliar su espectro antibacteriano y superar la resistencia a la beta-lactamasa.